Cuando se combinan ingredientes sencillos con un toque gourmet, el resultado es una explosión de sabor como esta ensalada de papas, huevo y pesto. Ideal para acompañar carnes a la parrilla, servir en brunchs o disfrutar como plato principal en días frescos. Lo mejor de todo es que lleva papines de colores (morados, blancos y amarillos) con su cáscara, lo que añade textura, color y nutrientes, además de huevo cocido, parmesano y un generoso toque de pesto casero o artesanal. Cada bocado tiene ese balance perfecto entre cremoso, herbal y reconfortante.
Una receta fácil, sabrosa y visualmente hermosa, ¡lista para robarse miradas en tu próxima mesa!